La distancia entre el discurso ambiental y la percepción del cliente
Las empresas de hospitalidad, gastronomía, transporte aéreo y organización de eventos dedican presupuestos importantes a comunicar sus políticas de responsabilidad ambiental. Sin embargo, existe un reto evidente en el mercado actual: lograr que esas declaraciones corporativas se traduzcan en una percepción real y recordada por el público. De acuerdo con datos de la firma de consultoría Kantar publicados en marzo de 2026, apenas el 15 % de las personas a nivel global afirma conocer en profundidad los esfuerzos de sostenibilidad de las marcas. Esta cifra demuestra que los comunicados de prensa y las campañas digitales no bastan cuando el cliente no puede tocar ni experimentar ese compromiso en su interacción cotidiana con el servicio.
En el análisis de Kantar BrandZ sobre las 100 marcas más valiosas del mundo, se estima que la sostenibilidad tiene el potencial de aportar hasta un 10 % al valor de aquellas empresas que logran un respaldo sólido en estas métricas, proyectando una contribución potencial de 2,7 trillones de dólares hacia el año 2040. No obstante, esa misma investigación advierte que el público es escéptico frente a las acciones aisladas y que el valor de marca solo se construye cuando el compromiso ambiental se integra de forma tangible en el producto y en el punto de venta. Mientras el 93 % de los profesionales de mercadeo encuestados por Kantar y la Federación Mundial de Anunciantes reconoce que las marcas tienen la responsabilidad de facilitar hábitos más sostenibles, la mayoría falla al no transformar los elementos básicos de su operación diaria.
Aquí es donde las decisiones sobre los insumos de hospitalidad cobran un peso estratégico. Cuando un hotel, un restaurante o una aerolínea publica un informe de gestión ambiental, pero recibe a su huésped o pasajero con una botella plástica tradicional, el mensaje pierde fuerza. Por el contrario, entregar Agua En Caja, que ofrece 500 ml de agua potable tratada en un envase de cartón Tetra Pak, convierte un acto rutinario de hidratación en una prueba física de coherencia corporativa. El envase actúa como un vehículo silencioso pero constante que valida la promesa de tu negocio justo en la mano de tu consumidor.
Un consumidor colombiano que exige pruebas en cada servicio
El perfil de quien viaja, asiste a congresos o sale a comer en Colombia ha cambiado de manera medible. Ya no se trata de un comprador pasivo, sino de un observador crítico que evalúa los detalles operativos de los lugares que frecuenta. Las investigaciones de Booking sobre turismo sostenible en mayo y julio de 2026 revelan que el 76 % de los viajeros colombianos tiene la intención de realizar viajes más sostenibles en los doce meses siguientes, y el 62 % ya considera que la sostenibilidad es un factor muy importante al momento de reservar un alojamiento o un vuelo.
Más allá de la intención general, las personas están prestando atención directa a la basura que se produce durante su estancia o recorrido. El mismo estudio de Booking señala que el 59 % de los viajeros en Colombia busca activamente reducir los residuos generados durante sus desplazamientos, mientras que un contundente 82 % considera que las empresas del sector deberían ofrecer más opciones sostenibles a sus clientes. Para un director de compras, un gerente de alimentos y bebidas o un organizador de eventos, este 82 % representa una demanda directa del mercado que no puede ignorarse sin asumir un costo reputacional.
Cuando reemplazas los recipientes plásticos por una alternativa en caja de cartón en las habitaciones de tu hotel, en el servicio a bordo o en las estaciones de café de tu evento, le estás facilitando la tarea a ese 59 % de usuarios que no quiere sentirse culpable por los desechos de su consumo. Tu marca deja de ser vista como parte del problema de generación de residuos y pasa a posicionarse como un aliado que le resuelve una inquietud ética al huésped, mejorando su satisfacción general con la experiencia que le brindas.
El respaldo de una cadena de reciclaje verificable en el país
El fortalecimiento de una marca a través de sus proveedores requiere que las soluciones elegidas tengan un sustento real detrás de su estética. Adoptar agua en envase de cartón Tetra Pak le permite a tu empresa sumar sus indicadores a una infraestructura de economía circular que ya opera con resultados concretos en el territorio nacional. Según el informe de sostenibilidad de Tetra Pak presentado en agosto de 2026, durante el año 2025 se recuperaron en Colombia 4.400 toneladas de envases posconsumo de este material, alcanzando una tasa de reciclaje del 21,4 % en el país.
Además del componente estrictamente ambiental, las marcas contemporáneas son evaluadas por su impacto social en las comunidades donde operan. La cadena de recolección y aprovechamiento de los envases de Tetra Pak en Colombia cuenta con más de 1.000 puntos de recolección, articula a más de 335 organizaciones gestoras en 21 departamentos y beneficia de manera directa o indirecta a cerca de 36.700 recicladores de oficio. Asimismo, en su operación global reportada para 2025, la compañía fabricante del envase logró reducir en un 34 % las emisiones de gases de efecto invernadero en toda su cadena de valor frente a los niveles de 2019.
Para tu organización, estos datos no son simples estadísticas externas; son argumentos verificables que puedes incorporar en las memorias de sostenibilidad, en las licitaciones corporativas y en la comunicación con tus grupos de interés. Al elegir Agua En Caja para hidratar a tus clientes o asistentes, tu marca se vincula con una red que impulsa el trabajo digno de miles de recicladores en Colombia y que invierte de forma continua en la descarbonización de los empaques.
Adaptación normativa y liderazgo frente a la competencia
El entorno regulatorio colombiano también empuja a las marcas a replantear sus suministros antes de que las exigencias legales o las presiones del mercado las tomen por sorpresa. La Ley 2232 de 2022, que entró en vigor parcialmente el 7 de julio de 2024 y extiende sus prohibiciones hacia el año 2030, marcó un punto de inflexión en la reducción gradual de la producción y el consumo de plásticos de un solo uso en el país. Aunque la norma contempla plazos y condiciones específicas de responsabilidad extendida para distintos tipos de envases, el mensaje cultural que ha dejado en los ciudadanos es claro: las empresas que continúan dependiendo del plástico convencional se perciben rezagadas.
Adelantarse a las expectativas del mercado mediante la sustitución de botellas plásticas por envases de cartón de 500 ml envía una señal de liderazgo y previsión. En las mesas de un restaurante, en los asientos de un avión o en un salón de conferencias, el formato en caja proyecta orden, sobriedad y actualización empresarial. No se trata de hacer afirmaciones grandilocuentes sobre salvar el planeta con un solo gesto, sino de demostrar con hechos cotidianos que tu marca cuida cada detalle de su cadena de suministro, respeta las inquietudes de sus clientes y toma decisiones respaldadas por datos reales en Colombia.



